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La diputada del Grupo Nacionalista Canario, Nereida Calero, ha apremiado
esta mañana a la consejera de Educación, Manuela Armas a iniciar las obras
de construcción de dos aulas y un baño en el CEIP El Tostón, en El Cotillo.
Esta obra, que ya debía haberse realizado, viene a poner solución a la falta de
espacio en el centro a la espera de que se construya el nuevo, “ya que las
instalaciones están totalmente obsoletas, y por su ubicación hace
prácticamente imposible una ampliación en condiciones”.

Calero urge a encontrar una salida ya que existe demanda de escolarización
“no solo allí, también podría dar respuesta a los niños que quedan fuera en
Lajares y evitar que se desplacen hasta Villaverde, La Oliva o Corralejo.
Cabe recordar que el anterior equipo de la Consejería logró que el
ayuntamiento de La Oliva pusiera un suelo a disposición para la construcción
del nuevo centro, “hecho que sorprende que la consejera actual desconociera,
y eso que la parcela ya ha sido vista por los técnicos de la Consejería y la
consideran viable”.

Desde el Grupo Nacionalista Canario “sabemos que el anterior equipo dejó
elaborado un proyecto de construcción de dos nuevas aulas con baño, ya
supervisado con informes favorables, de conformidad del ayuntamiento y que
contaba con financiación (recursos propios y fondos del PIEC) durante el segundo semestre del año pasado, pero no se hizo nada”.

Además, “en el presupuesto 2020 los grupos que apoyan al gobierno
cuatripartito lo eliminaron, nosotros presentamos una enmienda para que se le
asignara una partida de 400.000 € pero estando en minoría, tuvimos que
aceptar transarla con un importe de 100.000 €. Cantidad que seguimos
considerando absolutamente insuficiente, pero que ahí está”, explicó la
diputada.

“El AMPA nos ha comunicado que ha trasladado esta situación tanto a la nueva
Consejera, en su momento, como a la directora insular. Y lo que les ofreció
esta última fue barracones, desdiciéndose días después porque la consejera
había dicho que los iba a eliminar de toda Canarias. Resulta que lo que iba a
erradicar era el término, pero “llamarlos barracones o aulas modulares no es la
solución, la solución es construir esos espacios que permitan una
escolarización digna”, recalcó la diputada majorera.

Los representantes de los padres y madres también acudieron al ayuntamiento,
a la alcaldesa y a la dirección insular de Educación, que hace dejadez de sus
funciones, “encomendándole directamente al equipo directivo a presentar
escritos a la Dirección General de Infraestructura. ¿Es que no lo puede y debe
hacer ella? ¿O cual es fu función?”, se preguntó.

Calero trasladó que todavía que el CEIP se impartan clases en lugares como el
comedor, en un almacén que tienen para el material o en la biblioteca y que
“ahora se dan circunstancias complicadas con el mayor proceso de
desinfección necesario tanto para impartir las clases como para organizar las
comidas”.

Además, se matriculó a los niños sin valorar el centro, que estaba en máximas
capacidades, diciendo que el curso estaba garantizado, “cosa que nos parece
una total imprudencia en las actuales circunstancias de la pandemia”,denunció.

Finalmente, Nereida Calero mostró su esperanza por la reunión que mantenía
hoy la directora del centro con el inspector de zona, para comunicar la
situación, “porque si es por las palabas y el desconocimiento manifestado por
la consejera no auguraría ninguna solución para esta situación”.

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