Benahuare pide control de las escuelas de surf en las playas de La Oliva

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La masiva llegada de escuelas de surf al municipio norteño provoca quejas en los usuarios y malestar en el colectivo ‘Benahuare Mi Tierra’. Solicitan al ayuntamiento de La Oliva  regular la actividad para que las playas del norte sean compartida de forma más cómoda y segura. El proyecto de poner orden es urgente. «Hace un año nos reunimos con el Ayuntamiento para establecer la limitación de esas escuelas y la regulación de la playa en el que sean compatibles los bañistas, los que toman el sol, los surfistas y las escuelas de surf». Cita como ejemplo, David Ávila, la regulación adoptada por el municipio de Pájara y Puerto del Rosario.

El uso crea el abuso y es lo que ha ocurrido en las playas del norte, donde escuelas de surf  han copado olas, arenas y zonas en detrimento de los bañistas, surfistas y de las escuelas de surf legales «Hay que regular en La Oliva» denuncia David Ávila. Se refiere a la presencia de escuelas de surf irregulares que han establecido su aula marina en la localidad norteña. Entre las ideas barajadas, que cada escuela disponga de la licencia correspondiente por parte de la Federación sería una forma se acreditar la calidad del curso y que no se ponga cualquiera a dar clases y a ocupar espacios públicos para actividades privadas remuneradas.

Desde Benahuare temen que esta saturación de aprendices de surfistas en el agua puede provocar un serio incremento de accidentes, tanto entre ellos como al resto de usuarios de las playas del norte, advierten.

Ávila valoró positivamente el catálogo aprobado ayer en el Cabildo con el objetivo de proteger el recurso del surf y otras disciplinas de ese tipo como activo importante para la Isla, tanto a nivel cultural como social y económico. “Para la elaboración del catálogo, la comisión de trabajo formada por asociaciones, clubes de Fuerteventura y otras entidades han contado con nuestra opinión».

En total se han estudiado un total de 46 áreas surfeables de la Isla, o spots, según expuso el presidente del Cabildo de Fuerteventura, Marcial Morales. “Es un primer paso, pero había que darlo. Agradecer a todas las personas que han intervenido en ajustar este primer catálogo”, puntualizó.

El alcalde, Isaí Blanco, anunció que el objetivo “es tramitar esta regulación contando con la opinión de las empresas y de la población”. “Somos conscientes de la necesidad que tiene el municipio de ordenar la actividad de las escuelas, porque hablamos de un servicio turístico cada vez más importante” reconoce.

Pero no es menos importante, añade, que estas autorizaciones tengan muy en cuenta el modo de vida de nuestra población, ya que “todos tenemos derecho a disfrutar del mar, el viento y las olas”, expuso. Además, dijo que “sobre un tema tan delicado, debemos tener mucho cuidado, hacer un proceso transparente y contar con la opinión de todo el sector para conseguir una normativa consensuada y eficaz”.

Con el objetivo de retomar esta regulación, el actual gobierno en el Ayuntamiento de La Oliva ha trabajado en los últimos meses en los dos documentos necesarios, un Proyecto Ambiental elaborado desde una consultora ambiental independiente, y los pliegos técnicos y administrativos encargados a la Federación Canaria de Surf.

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