Demolida en Betancuria la vivienda de la abuela Josefa

0
1491

La casa de Josefa Hernández en Campoviejo, en el municipio de Betancuria, está siendo derribada hoy martes 30 de enero por la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural (APMUN). Funcionarios de la Apmun acudieron este martes a las diez de la mañana al inmueble para ejecutar la orden de demolición de las obras ilegales entre fuertes medidas de seguridad, el derribo comenzó quitando las placas de la vivienda hasta completar la demolición total.

La conocida en su día como abuela de Fuerteventura confirmó en los micrófonos de El Magacín el pasado miércoles 24 de enero  haber la notificación del derribo y desestimar la posibilidad del recurso puesto que «no serviría de nada y lo único que conseguiría es retrasar el derribo un mes más y endeudarme sin tener los recursos disponibles no puedo pagar otro abogado». Josefa manifestó sentirse «engañada por el Cabildo, el presidente del Gobierno de Canarias cuya cita solicitada hace dos años no ha recibido respuesta».

La familia de Josefa Hernández ha solicitado en reiteradas ocasiones ante el Ejecutivo autonómico que suspenda el derribo de la vivienda declarada «ilegal» ante la falta de ingresos.  Se trata de una casa «hecha en suelo de mi familia». En ella vivían Josefa, sus hijos y nietos. En ese momento, la familia sobrevivía con una prestación de 300 euros de la madre tras varios años de dificultades y estrecheces económicas y personales. Dicho esto, Josefa sostiene que «hay cientos de viviendas» en la misma situación en Fuerteventura, «sin que eso suponga su derribo».

En la misma línea, ha acusado al Gobierno de Canarias de «no aplicar la misma vara de medir» con la casa de su familia que con otras propiedades en la Isla. La familia la familia aceptó el ofrecimiento de residir en una vivienda social, sin costes, «a los que me critican por vivir en una casa sin pagar alquiler, les digo que yo tengo una casa que me han arrebatado y que es el lugar donde me gustaría seguir», sentenció Josefa Hernández.

Hernández fue declarada culpable de un delito contra el medio ambiente por haber construido su casa en un paraje protegido, el Parque Rural de Betancuria, y condenada a seis meses de cárcel, 700 euros de multa y el derribo de la ampliación de su vivienda. Las obras fueron denunciadas hace una década por la Guardia Civil al haberse ejecutado sin licencia y el Juzgado determinó la restauración de la realidad física alterada.

Comentarios

comentarios