«Educación no construye ningún colegio en Fuerteventura desde hace 15 años»

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A partir de septiembre habrá un equipo Covid-19 en cada centro educativo formado por «la dirección, la secretaría, uno o varios miembros del equipo docente, un miembro del servicio de limpieza y representación de las familias y el alumnado, que garantice el cumplimiento de los principios básicos y que toda la comunidad educativa está informada de su implementación». Además, cada centro deberá elaborar planes de contingencia y de inicio de curso. La consejera de Educación, Mª Jesús de la Cruz, ha participado hoy en ‘El Magazín de Onda Fuerteventura’ donde defendió las medidas que se adoptaron durante los últimos días para la celebración de la EBAU, «los que estuvimos allí sabemos que se cumplieron las garantías sanitarias».

La inversión en educación debe ser un objetivo claro de todas las administraciones, «la educación presencial es el objetivo y debe ser fundamental, porque sabemos que en las crisis pierden los que menos tienen»

La Consejera participó en el Consejo Escolar de Canarias desarrollado este fin de semana, «entre todos debemos buscar una fórmula que permita adaptar los centros a las circunstancias del Covid19, y que las peculiaridades de Fuerteventura -grandes distancias y necesidades de los jóvenes- se vean acompañadas de soluciones para infraestructuras que ya tenemos en marcha y ampliar las existentes», informó Mª Jesús de la Cruz.

OBRAS PENDIENTES

Las obras del CEIP de Villaverde siguen con retraso dado que se tuvo que hacer un modificado en el proyecto inicial, «la Consejería tenía previsto la apertura a comienzos de curso pero será inviable hasta finales de año». La cocina y otros espacios del colegio no reunían las condiciones idóneas, además de seguir pendiente el acceso, «es complicado tener que modificar en la carretera para que el alumnado pueda acceder con seguridad».

El CEIP Morro Jable no tuvo en cuenta el desnivel de la zona, por temas de seguridad ha habido que presentar alternativas, «esperamos que se pueda hacer un muro de contención para poder acceder en breve».

El Colegio de la localidad de El Castillo y La Lajita son asignaturas pendientes, «la realidad es que no tienen proyecto y van a tardar, no debemos engañar a nadie».

A PARTIR DE SEPTIEMBRE

Cada mañana, lección de pandemia

El protocolo insta a introducir una educación en salud, que antes no existía, en el día a día de los alumnos: «Conviene realizar un recordatorio al inicio de la mañana de las medidas básicas de prevención e higiene. Además, se puede trabajar en las tutorías o incluyéndose de manera transversal en otras asignaturas».

«Grupos de convivencia estable»

Las ratios de alumnos por aula se reducen, pero no tanto como quería el Gobierno. Celaá las plantea, de Infantil a 4º de Primaria, como «burbujas» o «grupos de convivencia estable» de hasta 20 alumnos que socializan entre ellos «sin mantener la distancia interpersonal de forma estricta» y «evitando la interacción con otros grupos del centro educativo». La separación, por tanto, deja de ser obligatoria para los menores de 10 años. Y para los mayores se reduce de dos a 1,5 metros.

Clases en el parque

Para acoger a los niños que se han quedado fuera de esas «burbujas», el protocolo insta a crear miniaulas «con mamparas» dentro de los comedores, gimnasios y salones de actos de los colegios; habilitar también los patios, «sobre todo si cuentan con techado y lonas que permitan su adaptación climatológica», y recurrir a «parques cercanos», «centros culturales», «polideportivos» y «ludotecas» del municipio. No se concretan los criterios para ubicar a unos alumnos en aulas convencionales y a otros en estos espacios improvisados, para los que habrá que pedir permiso a los ayuntamientos.

Se puede comer en el aula

El servicio de comedor cambia de arriba abajo: «Se podrán utilizar las propias aulas para comer, sirviendo la comida en ellas con la utilización de carros con bandejas (a poder ser posible, carros calientes), de forma que se mantengan los grupos de convivencia estable». Con los menores de 10 años, se organizarán el espacio del comedor y los horarios de forma que cada «grupo de convivencia estable» tenga «su turno y espacio propio» para comer. Para los mayores de 10 años, la disposición de las mesas y sillas en el comedor debería guardar la distancia interpersonal de al menos 1,5 metros.

Turnos para salir a jugar

Celaá dio a entender este miércoles que no se podrá jugar a la pelota. El juego estará perfectamente pautado y dividido: «Se debe organizar el tiempo de recreo y patio, aumentando los turnos y debiendo prevalecer el criterio de que salgan los grupos de convivencia estables, de manera que no coincidan en la misma hora y espacio alumnos de grupos diferentes, para procurar minimizar la interacción entre grupos». Esos niños que en la escuela se separan son los que luego se juntarán a la salida del colegio.

«Mascarillas higiénicas y reutilizables»

El protocolo dice que la mascarilla «será de tipo higiénico y, siempre que sea posible, reutilizable». Insta a las comunidades a surtir a los centros para que se sirva de ellas «el profesorado y para poder reponer las del alumnado, en caso de necesidad u olvido». Pero luego queda claro que tampoco van a necesitarse mucho, aunque la casuística es enrevesada y difícil de memorizar.

Hasta ahora se decía que la mascarilla se llevara siempre que no se pudiera respetar la distancia de seguridad -que era de dos metros-. Ya no será obligatoria en Infantil y de 1º a 4º de Primaria, «tampoco será necesario su uso si se está con el grupo estable de convivencia», aunque, si se sale del mismo, «se deberá llevar puesta cuando no se pueda mantener la distancia de 1,5 metros».

El uso será «voluntario» para los profesores de estos niños, aunque «obligatorio cuando estén fuera del grupo y cuando no se pueda mantener la distancia, que en el caso de los docentes se fija en 1,5 metros también». ¿Y para los alumnos mayores de 10 años? A partir de 5º de Primaria, «no será necesaria cuando estén sentados en sus pupitres» a esta distancia. En caso contrario, sí. Y lo mismo para sus profesores.

Pelo recogido y sin pulseras

En el caso de la Educación Infantil de cero a tres años y en la Educación Especial, los trabajadores no tendrán que ir con mascarilla, pero se recomienda que lleven el pelo recogido y eviten anillos, pulseras y colgantes; laven su ropa a diario a alta temperatura, y usen juguetes que se puedan desinfectar de manera sencilla.

Sin reuniones y asambleas

«Para limitar el número de personas presentes en un espacio simultáneamente, se evitarán las asambleas o reuniones presenciales», unos encuentros esenciales para los docentes. Los eventos deportivos o celebraciones dentro del centro, en los que esté prevista l

 

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