Sólo Asturias y Murcia tiene una regulación específica sobre la venta de bollería industrial y bebidas azucaradas. Cataluña recomienda a los centros educativos que no se vendan estos productos —pero son sólo recomendaciones y hay seis comunidades que, aunque carecen de regulación, afirman que no hay máquinas expendedoras al menos en los centros de primaria: Cantabria, Navarra, Madrid, Comunidad Valenciana, País Vasco y Extremadura. Otra cosa son los institutos donde admiten que es posible que haya máquinas de este tipo aunque son «pocas». Sobre lo que venden no hay ningún control.

De estas seis comunidades, la Valenciana y Cantabria preparan normativa sobre este tema. Andalucía ha sido la última en presentar un proyecto de Ley y también están en ello Baleares y Canarias. Estas últimas entran en el grupo de las siete comunidades autónomas que no saben cuántas maquinas hay en los centroseducativos y dónde están (Canarias ha encargado un inventario) junto a Galicia, Aragón, La Rioja, Castilla-La Mancha y Castilla y León.

Los expertos en nutrición de Fuerteventura como Pamela Álvarez y Julian Ojanguren  destacan la importancia de una alimentación saludable en edades tempranas y recuerdan que en España el exceso de peso infantil supone un problema que ya afecta a más del 40 % de los niños. En 2011, con el gobierno socialista, se aprobó la Ley de seguridad alimentaria y nutrición que prohibía la venta en colegios de infantil y primaria de alimentos y bebidas con alto contenido en ácidos grasos saturados y trans, sal y azúcares.

Para este colectivo, creadores de la iniciativa ‘No te pares, muévete’, la obesidad es una enfermedad que además está directamente relacionada con otras enfermedades y padecimientos graves como la diabetes, la hipertensión, el colesterol elevado, el cáncer de mama y de colon, la arteriosclerosis que a su vez se manifiesta con la elevada mortalidad de los infartos de miocardio, ictus, insuficiencia cardiaca y renal. Por eso, rechazan responsabilizar individualmente a la ciudadanía de lo que son los factores sociales, económicos y por tanto políticos de la Salud Pública evitando referirnos exclusivamente, en el caso de la obesidad, a los hábitos alimentarios individuales. «El Gobierno de Canarias no solo es incapaz de asumir la medida propuesta» de eliminar estas máquinas, señalan desde la asociación.

Comentarios

comentarios