Fuerteventura vuelve a salir a la calle para exigir una Sanidad Digna

Cerca de 6.000 personas, según datos de la Policía Local, se han manifestado este sábado en Puerto del Rosario para reclamar una sanidad digna en Fuerteventura.

El pasado 23 de septiembre de 2016 unas 15.000 personas recorrían el centro de la capital majorera por el mismo motivo, exigir que la sanidad en la isla deje de ser tercermundista con muchas promesas pero con hechos inexistentes.

Los manifestantes reclamaron el esperado búnker de radioterapia, el fin de las interminables obras del hospital, mejoras para los enfermos que tienen que desplazarse a los centros de las islas capitalinas o acabar con las listas de espera.

Durante toda la marcha se escucharon cánticos en contra de la clase política a quienes culpan, sin distinción, de la falta de inversión en sanidad. Miembros de las asociaciones convocantes de la protesta portaban pancartas con lemas como “por una sanidad digna” o “las listas de espera matan”.

A la cabeza de la manifestación, Lucas Vargas y su familia, un joven con encefalitis autoinmune con síndrome norse, una de las llamadas enfermedades raras, que le obliga a moverse en silla de ruedas y le impide hablar y apenas moverse.

El joven espera desde marzo de 2018 a ser evaluado como dependiente y su situación que se ha agravado desde que en marzo de este año se dejara de realizar estos informes en Fuerteventura por la baja de las dos profesionales que los realizaban.

María del Carmen Hernández, presidenta de la Asociación de Discapacidad, Enfermedades Raras e Integración Social (Aderis), fue la encargada de leer el manifiesto. Durante su intervención hubo un emotivo recuerdo para aquellos que participaron en la protesta de 2016 y que tristemente no pueden seguir luchando por la sanidad. En la mente de los presentes Julio Vila y Jacqueline Montero, quienes impulsaron el movimiento ciudadano por una Sanidad Digna tras denunciar en Onda Fuerteventura que la isla carecía de especialistas y que fallecieron tiempo después.

MANIFIESTO POR UNA SANIDAD DIGNA EN FUERTEVENTURA

Buenas tardes. Antes de nada, un aplauso por cada una de las personas que estamos hoy aquí, porque hemos decidido venir en vez de quedarnos en casa. Aquí, en una sola voz para pedir una mejor sanidad en Fuerteventura.

Hoy, como en 2016, cuando 15000 personas salimos a la calle; hoy, venimos a reclamar que se haga justicia con una deuda histórica del gobierno de Canarias para con nuestra isla. Una deuda que nos cuesta lo más esencial: la Vida. Es por ello, que NO NOS REPRESENTAN.

Exigimos que nuestros ocho parlamentarios majoreros luchen por lograr lo prometido en 2016 y lo que sus antecesores en el gobierno, no lucharon. Y junto con ellos, cabildo, ayuntamientos y responsables sanitarios.

Un único hospital eternamente en obras, el sur de la isla viviendo una situación inhumana en sanidad, nuestros pueblos interiores abandonados a su suerte, un norte sufriendo también por las carencias y falta de sensibilidad de quienes, se supone, nos representan.

La realidad es que hay una mala gestión y planificación, tanto con el personal de los centros sanitarios como de sus pacientes. Nos trasladan, a veces de forma inhumana, a los hospitales de referencia, por cosas tan sencillas como una operación de hernia o quitar unas piedras del riñón. Y también nos trasladan para cosas no tan sencillas como tratamientos oncológicos, cardiológicos, neumológicos….

A los desatinos económicos, físicos, emocionales…. que sufrimos tanto pacientes, como acompañantes, se le suma la sobrecarga que suponemos para los profesionales sanitarios de otras islas y el aumento del deterioro de los servicios para los habitantes de Gran Canaria y Tenerife, islas donde solemos ser trasladados los habitantes de Fuerteventura.

No somos ciudadanos de segunda.

¿Por qué no se nos trata de igual manera?¿ por qué esas distinciones entre islas? ¿Somos acaso diferentes a los habitantes de otras islas?

¿Tiene el pueblo majorero que tener que seguir aguantando el abandono que lleva sufriendo durante años, por parte de sus representantes políticos y sanitarios? ¿Tiene que seguir dependiendo de las denominadas islas capitalinas? Tenemos los mismos derechos y pagamos impuestos, al igual que lo hacen en las islas hermanas.

Tres años después de grandes promesas tras la multitudinaria manifestación, seguimos reclamando la informatización de los expedientes; información entre los hospitales de referencia y nuestro hospital (ese aún sin terminar). A día de hoy, seguimos los pacientes
trasladándonos de hospital en hospital con los informes debajo el brazo.

Son los mismos especialistas y los médicos de familia, también, quienes muchas veces se ven con las manos atadas, al no poder dar un diagnóstico claro por falta de datos, de pruebas. Y ya no solo por esa falta de digitalización, sino por la largas listas de espera entre una prueba y otra; entre cita y cita… Señoras y señores: Las listas de espera matan.

Inadmisible que seamos la isla con mayor lista de espera y menor inversión por tarjeta sanitaria. Una atención precoz, un diagnóstico precoz, puede salvarnos la vida. Y no….meses y años para pasar pruebas, cometiendo irregularidades saltándose ellos mismos la ley de garantías que determina los tiempos de espera. Y la población ya cansada….porque eso es lo que hacen: Cansarnos. Desgastarnos, matarnos lentamente….

Y no hablamos del personal sanitario, sino del sistema: de cómo está establecido el sistema sanitario. Porque si algo tenemos en esta isla son buenos profesionales que trabajan en la mayor parte de los casos, con contratos precarios, sin plaza fija, contratos basura, falta de material, a veces hasta para hacer una simple cura. Maltratados en ocasiones por
quienes hacen de su profesión un bisnes y no dejan ejercer a quienes realmente sienten la profesión con amor y dedicación.

No olvidemos que los pacientes no somos nada sin el personal sanitario; ni ellos sin nosotros. Esto es una reivindicación que tenemos que llevar conjunta: Por una sanidad digna en Fuerteventura. Por un servicio de la valoración de la dependencia, operativo en Fuerteventura.

Nuestros mayores también son olvidados por nuestros representantes y los miles de firmas recogidas para hacer realidad el tan necesario hospital geriátrico, a día de hoy, solo han sido respondidas con promesas sin cumplir.

Años de promesas incumplidas, años de de apoltronarse una vez cogen el cargo ¿les suena?….. Les elegimos para que nos representen, no para que vayan a las Palmas y a Santa Cruz a vanagloriarse de su cargo, a cobrarsueldos desmesurados y a lucir la tablet último modelo. Y mucho menos para que se conviertan en súbditos que los intereses de empresarios y siglas políticas que para nada benefician a nuestra isla.

Queremos que nos representen. Queremos que cuando lleguen al Parlamento, sean la voz de Fuerteventura y no la voz de sus siglas políticas y de sus intereses. Queremos que sean siete, sean ocho, se alcen en esa sola voz que sea capaz de terminar nuestro hospital, de concluir los centros de salud y consultorios; de traer, tanto al personal sanitario que necesitamos, como al personal administrativo que tantas veces ha sido olvidado.

Para terminar, pedimos otro gran aplauso, un emotivo y merecido aplauso, para quienes hace tres años estaban aquí con nosotros luchando por una sanidad a la altura de lo que nos merecemos, y que hoy desgraciadamente ya no están.

NO NOS REPRESENTAN.

 

 

 

 

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