El ganado guanil está provocando serios daños a la biodiversidad de la isla, una noticia que se ha abordado desde todos los sectores en numerosas ocasiones y cuys consecuencias directas, ya que las cabras incontroladas se están comiendo buena parte de la flora autóctona protegida y de los cultivos agricolas, provoca el peligro del equilibrio ecológico y la amenaza de los agricultores de perder la producción agrícola. Por ello, el Cabildo majorero  ha optado por adoptar medidas drásticas.

A partir del mes de septiembre dará comienzo una campaña informativa para advertir a los ganaderos sobre la obligación de recoger el ganado suelto. Seguidamente se trabajará de forma coordinada con los ayuntamientos y una empresa privada para trasladar el ganado guanil a la granja de Pozo Negro, «se trata de un problema que afecta a toda la isla, salvo los mancomunes de La Oliva, Puerto del Rosario y Betancuria, por eso el ganado será capturado y el propietario deberá asumir los costes y atenerse a las consecuencias», informó Marcial Morales

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