Guardianes de nuestra Salud II: Cesárea González, Inspectora de Queserías y Productos Lácteos

El queso es uno de los derivados lácteos más sabroso y variado, y con una gran tradición en la cultura majorera. Es uno de los productos lácteos que más se consumen en todo el mundo, así como el que mayor cantidad de variedades conoce. En su contenido destacan las proteínas de alto valor biológico, el calcio, el fósforo y algunas vitaminas, especialmente la vitamina A. Contiene por tanto casi todos los principios alimentarios necesarios para el crecimiento y desarrollo humano, por lo que es muy recomendable su consumo por parte de niños y mujeres embarazadas. Además, es un alimento con un alto valor energético.

Cesárea González Vera, es doctora en Veterinaria e inspectora de Salud Pública. Es una mujer disciplinada, meticulosa, estricta en el cumplimiento de la normativa, apasionada con su trabajo y con el sector ganadero, con gran capacidad de trabajo y, por supuesto, amante del queso majorero. Defiende la formación y el conocimiento como medio para lograr el progreso. Es una apasionada de los productos locales. “Los consumidores pueden tener confianza en las queserías porque el sector se implica mucho en que todo esté regulado y controlado, ante cualquier duda se pone en contacto con nosotros inmediatamente”.

La producción de leche y productos lácteos de calidad higiénica, como todo sistema productivo, resulta sumamente complejo, más aún que otros ya que el producto a manejar es extremadamente delicado, afectándose mucho por la manipulación. En la producción de la leche y queso fresco interactúan innumerables factores y todos de una manera u otra se encuentran relacionado. El consumo de quesos frescos, derivados de leche no Pasteurizada, representa un riesgo importante para la salud pública. Tanto la cabra, como el medio ambiente, o las personas que preparan el queso pueden introducir sustancias contaminantes durante el proceso de manipulación manual. Cuando el queso se hace de leche cruda o hay una postcontaminación con patógenos o permanecen sus enterotoxinas, puede causar un daño alimenticio al hombre. La alta incidencia de mastitis estafilocócica en los rebaños lecheros, pueden ser otras de las fuentes de contaminacion del queso. La inclusión de estas leches mastíticas en la elaboración del queso causa dificultades en la coagulación, producen bajos rendimientos o un queso muy húmedo.

El sector del queso en Fuerteventura en su opinión, “ha cambiado de manera sustancial”.  “Europa es muy estricta con el control alimentario», recuerda. “En control sanitario en Fuerteventura se trabaja muy bien, aunque seguimos apostando para que las ganaderías cuenten con todos los registros sanitarios. En este momento Fuerteventura cuenta con 94 queserías con todos los permisos y controles sanitarios”, dice. “La leche de la Isla es de una calidad extraordinaria y tenemos unos quesos buenos, muy buenos» indica. “Esto es una cadena, y si todos los eslabones cumplimos lo que tenemos que hacer, cuando llega el final tendremos mucha calidad y la calidad se traduce en salud, la salud en bienestar y el bienestar en menos gasto social”, remarca.

No tiene ninguna duda sobre la calidad de los productos majoreros. “Lo que se produce en la Isla son exquisiteces y hay cuota de mercado; somos conscientes de la riqueza que tenemos en este producto con gran potencial. Césarea y su equipo trabajan en estrecha colaboración para lograr ese objetivo.

 

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