Los trabajadores de Correos de Fuerteventura se unen a nivel provincial y anuncian más movilizaciones

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Los trabajadores de Correos en Fuerteventura vienen convocado concentraciones cada jueves, entre las 9 y las 9’20 en el horario del desayuno, en los últimos meses con el objetivo de trasladar su malestar por la precaria situación que viven sus trabajadores, el severo recorte presupuestario (que asciende a más de 400 millones de euros), el bloqueo de la negociación colectiva y la continua disminución de plantilla, «con el beneplácito del Gobierno» y que «está acabando con el servicio postal público prestado a millones de ciudadanos de la isla».

Angel Cabanilla, Delegado de CCOO en Fuerteventura, ha tachado de «provocación» del Gobierno, especialmente de SEPI y Hacienda y de los directivos de Correos, y de «ineficacia» en la gestión ante un conflicto planteado desde hace año y medio, que han mantenido en un segundo plano al desoír las reivindicaciones de las organizaciones sindicales y al no plantear propuestas serias para los más de 100 trabajadores de Correos en Fuerteventura.

CCOO advirtió en 2015 del deterioro del servicio de Correos en Fuerteventura ante la falta de un acuerdo para alcanzar un nuevo convenio colectivo, que permitiera aumentar la plantilla, entre otras cuestiones, según indicó el delegado sindical Ángel Cabanillas.

El conflicto no resuelto en Correos se debe, según el sindicato, a la ausencia de negociación del nuevo convenio que ponga freno al recorte de empleo, dote a Correos de la plantilla suficiente, consolide los puestos de trabajo existentes e incremente el salario tras «años de ajustes y congelación» y regule la ultra actividad.

Cronograma y motivos del descontento en Correos

El 1 de abril de 2008 Correos convocó el examen para el “ingreso de personal laboral fijo” –tal y como se auto define en el encabezado del mismo– pero tenía una trampa. La prueba constaba de cien preguntas tipo test con un máximo de 90 puntos y una opción al final: “marque con una cruz las condiciones de trabajo que desea: fijo discontinuo o fijo a tiempo completo”. Una cruz que les ha perseguido hasta hoy.

Independientemente de la antigüedad en la empresa, los méritos o la calificación en el examen, aquellos aspirantes que aprobaron y marcaron la casilla de ‘fijo discontinuo’ obtuvieron plaza inmediata en la empresa a tiempo completo -plaza fija- mediante un concurso de traslados, el único que se ha convocado en los últimos 7 años. El resto fueron recolocados con la promesa de obtener su plaza fija a tiempo completo en un año.


Aunque parezca contradictorio, la situación de parciales y fijos discontinuos en Correos podría resumirse con este titular: “Sobrecarga de trabajo con falta de ingresos”. Y es que la situación económica para muchos trabajadores comienza a ser crítica.

Ser fijo-discontinuo significa que puedan llamarte para cubrir un puesto que no es necesario durante todo el año sino en épocas concretas, dentro del volumen normal de actividad de la empresa. En Correos esto se traduce a tener una disponibilidad 7/24, es decir, los 7 días de la semana durante las 24 horas de cada, incluyendo festivos y vísperas.

Atentos siempre a un posible SMS que les avise de cuándo deben acudir a las oficinas de Recursos Humanos para firmar un nuevo contrato. Un SMS que, con suerte, llega tres ocasiones al año y que, en caso de no ver, podría suponer la salida de la empresa o, de ser trabajador de clasificación, de la bolsa de empleo.

A esta situación, además, se suma la falta de respeto de los periodos festivos y las vacaciones. De hecho, según figura en el texto de los propios contratos de fijo-discontinuos creados por Correos “la duración de las vacaciones anuales será de un mes natural por cada año completo de servicio o en forma proporcional al tiempo de servicios efectivos”, sin embargo el tiempo máximo de este tipo de contratos es de cuatro meses, en las campañas de verano.

Unos contratos insuficientes para poder pagar las facturas teniendo en cuenta que los fijos-discontinuos cobran una media de 1.200€ brutos los meses que trabajan, que pueden llegar a quedarse en 900€ ‘limpios’ en algunos casos, según el IRPF y las condiciones de cada uno de los trabajadores.

Por otro lado se encuentran los trabajadores de reparto, o lo que es lo mismo, los carteros, los cuales únicamente son avisados en las campañas de verano (de junio a septiembre) y de navidad (diciembre y enero) –y con suerte– y a los que, además, les están afectando las reestructuraciones de la empresa.

La plantilla de Correos España se ha visto reducida en 20.000 personas en siete años debido a los centenares de trabajadores a los que se les invalidó el examen así como a aquellos que hayan renunciado a uno de los puestos ofrecidos y, con ello, al contrato.

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