Nuevas medidas económicas del Gobierno contra la crisis

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El Consejo de Ministros ha aprobado un nuevo decreto-ley con medidas económicas, algunas de ellas novedosas, otras que complementan o modifican anteriores, para mitigar el impacto de la crisis del coronavirus.

Se prorroga dos meses el carácter preferente del trabajo a distancia, así como el derecho de adaptación del horario y reducción de jornada.

Se modifica la regulación de los ERTEs por causa de fuerza mayor para dar cabida a las actividades que hayan sido afectadas por las medidas de reducción de la movilidad. Podrán acogerse a los ERTEs de fuerza mayor las empresas que desarrollan actividades consideradas esenciales por el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo u otras normas, y las distintas Órdenes dictadas por las autoridades competentes.

Se les atribuye la consideración de situación legal de desempleo a aquellos trabajadores cuyos contratos han sido extinguidos durante el periodo de prueba desde el 9 de marzo, así como a aquellos que lo hayan extinguido voluntariamente desde el 1 de marzo por tener una oferta laboral en firme que no ha llegado a materializarse como consecuencia de la Covid-19.

Se autoriza la concesión de préstamos avalados al 100% por el Estado y sin coste para el beneficiario de gastos ni intereses a familias que, como consecuencia de la pandemia, se encuentren en dificultades para hacer frente a la renta de sus alquileres de vivienda habitual, por un importe total de hasta 1.200 millones de euros.

Paro para despedidos en periodo de prueba

Se permite acceder a la prestación a las trabajadoras y trabajadores cuyo contrato se extinguió durante el período de prueba, desde el 9 de marzo».

Esta medida era muy reclamada por los sindicatos y los afectados, ya que este tipo de despido es uno de los más frecuentes en la crisis del coronavirus, según han explicado también a este medio desde distintos bufetes laborales, y los trabajadores no tenían derecho a prestación por desempleo.

También «se permite acceder a la prestación a los trabajadores que habían dejado un empleo para acceder a otro que no llegó a materializarse a raíz de la crisis», añaden en Trabajo, otra situación denunciada por los sindicatos por la indefensión en la que se habían quedado estos trabajadores.

ERTE en empresas de sectores esenciales

Se recoge la «posibilidad de acogerse a ERTE» a empresas que realicen actividades esenciales si tienen parte de su actividad no declarada esencial, que hasta el momento no estaba permitido. «Las empresas que desarrollan actividades calificadas como esenciales pueden acogerse a ERTE por la parte de actividad que no esté afectada por este carácter esencial», explican en el ministerio que dirige Yolanda Díaz.

Esta disposición «solo afecta a aquella parte de las actividades esenciales que las autoridades sanitarias hayan permitido reducir (por ejemplo, odontólogos, oftalmólogos, fisioterapeutas, respecto de aquella parte de la plantilla que no atienda los servicios requeridos por Sanidad…)», detallan en el Ministerio.

Prórroga a la prioridad de teletrabajo

El decreto regula también una prórroga de la prioridad del teletrabajo durante dos meses más. Una de las máximas del Gobierno en esta crisis, además de potenciar los ERTE, ha sido que se mantenga la actividad productiva cuando sea posible a través del teletrabajo. Por ello, decretó el 17 de marzo el «carácter preferente» del trabajo a distancia siempre que fuera posible. Estas medidas que permitan mantener la actividad «deberán ser prioritarias frente a la cesación temporal o reducción de la actividad», decía el decreto.

El decreto del 17 de marzo regulaba que las medidas tenían una vigencia de «hasta un mes después del fin de la vigencia de la declaración del estado de alarma», salvo que se dijera lo contrario (algo que no ocurría en este punto). Por lo tanto, el decreto aprobado este martes da otros dos meses más a la orden de prioridad del teletrabajo.

Prórroga de las opciones para conciliar

Se prorrogan también por dos meses más los derechos de adaptación del horario y la modalidad de trabajo y de la reducción de jornada (de hasta un 10%) para cuidar a personas dependientes en esta crisis del coronavirus, el denominado «Plan MECUIDA».

 Más protección para fijos discontinuos

Fuentes de Trabajo explican que se habilita también «una mayor protección para los trabajadores que tienen un contrato fijo discontinuo», para que puedan incorporarse a los ERTE y que puedan percibir prestaciones por desempleo aún cuando hubiesen agotado el desempleo.

Es el caso, explican, «de muchos empleos asociados a las actividades de temporada que empiezan ya en esta época y que trabajan sólo unos meses del año». Para estos trabajadores fijos discontinuos ya se reguló que tendrían derecho a una prestación de 90 días, independientemente de que hubieran consumido su desempleo o tuviesen el mínimo cotizado, pero se habían detectado problemas de acceso a la prestación. Aunque no explican la letra pequeña, en Trabajo explican que lo aprobado hoy permite «más supuestos» para que estos trabajadores se beneficien de esta ayuda.

«Refuerzo» de la Inspección de Trabajo

También «se refuerzan los mecanismos de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social para perseguir aquellos ERTE que puedan resultar fraudulentos», añaden en Trabajo, que apuntan que se «intensifican los mecanismos de control y sanción para evitar casos de fraude en una situación de crisis sanitaria». La ministra Yolanda Díaz ya ha afirmado que, pasada la emergencia sanitaria, se revisarán «uno a uno» todos los ERTE aprobados. Por el momento, rondan los 500.000 y afectan a unos cuatro millones de trabajadores.

Medidas específicas para las cooperativas

«Se permite que, durante la crisis sanitaria, las cooperativas flexibilicen los fondos cooperativos poder hacer frente a las dificultades de funcionamiento originadas por el virus», explican en Trabajo.

También se desarrollan la «flexibilización de la exigencias de constitución y funcionamiento de las sociedades laborales», añaden en el Ministerio.

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