Hay 1.739 aptos entre los aspirantes a una de las 1.160 plazas en 33 especialidades. 2.000 opositores sacaron un cero en la primera parte del examen y 1.893 en la del supuesto práctico. Los opositores de islas no capitalinas, como sucede en Fuerteventura, lamentan la ‘desigualdad’ inicial, «se impide la transparencia telemática, tenemos que desplazarnos a otra isla para mirar un tablón, no somos informados de los criterios de evaluación», denunciaron en los micrófonos de El Magacín de Nuria González. Los mismos tribunales que han evaluado las pruebas han sido los encargados de gestionar estas revisiones. Y nadie conoce los criterios con los que se han evaluado los exámenes en primera instancia y con los que se han revisado después.

Los opositores al cuerpo de profesores de Secundaria de Fuerteventura alzan la voz contra los resultados de las pruebas cuando comprobaron el número de aspirantes no aptos, muchos de ellos con unos y ceros pese a contar con amplia experiencia laboral previa en el área sobre la que respondieron en los exámenes, «desde un 72% a un 94% de suspensos en materias como el Francés, estamos fuera de juego porque no sabemos lo que nos piden«. Los pobres resultados obtenidos, la opacidad del proceso y la discrecionalidad en la actuación de los tribunales son algunas de las quejas elevadas por quienes han participado en la publicitada oficialmente como la mayor oferta pública de empleo, que ahora se encuentran con la posibilidad paradójica de que muchas de las plazas convocadas queden desiertas.

Los opositores denuncian que no se tengan en cuenta los criterios para sacar una nota, «vas a ciegas», manifestaron en El Magacín. La principal diferencia que afecta a más de 12.000 opositores estriba en el volumen de conocimientos, «somos profesores, no somos gladiadores, estamos compitiendo unos contra otros, los que tienen plaza están quemados por la falta de plantillas consolidadas, el resto está quemado porque no puede tener un futuro o una hipoteca, los que se quedan fuera, se encuentran desmotivados tras ocho años esperando hasta que se convocan unas oposiciones».

Los opositores solicitan una información exhaustiva sobre los criterios de evaluación, piden estabilidad en las plantillas «no se puede estar rotando durante 20 años por las Islas. Cada dos años deberían haber sacado las plazas. ¿Qué hace una persona que ha terminado la carrera? ¿Esperar ocho años hasta que se celebran unas oposiciones?. Es un problema sistémico, parece que la Consejería prefiere interinos».

Parecía un problema aislado. Pero pronto se supo que no estaban solos. En Madrid, Extremadura, Andalucía o Castilla La Mancha, entre otras regiones, estaba ocurriendo lo mismo. Muchos suspensos, tantos como para que, en algunas especialidades, ni siquiera se vayan a ocupar todas las plazas convocadas porque la criba de la primera prueba ha provocado que hayan pasado menos aspirantes de los que serían necesarios para ocuparlas todas. Este jueves, los sindicatos CC OO y UGT pidieron a la ministra de Educación, Isabel Celaá, una reunión urgente ante las «escandalosas» oposiciones docentes realizadas en varias comunidades autónomas.

Educación defiende la corrección de los exámenes

Desde la Consejería de Educación, sin embargo, el director general de Personal, Juan Rafael Bailón, sostiene que un proceso de oposición como este conlleva que «el nivel de superación de los exámenes sea de excelencia».

La oferta de 1.160 plazas de este año busca «que las ocupen los mejores», asegura el director general de Personal, que está convencido de que los porcentajes de aptos y no aptos, cuando todos los tribunales hayan publicado las notas, «serán similares a los de otras convocatorias».

También recuerda Bailón que los tribunales son soberanos e independientes entre sí desde que se abre hasta que se cierra el proceso y, por tanto, son lo que ahora tiene la potestad de resolver las reclamaciones. Cuando concluya el proceso, es cuando caben los recursos de reposición ante la Dirección General de Personal.

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