El Cabildo de Fuerteventura lamenta el fallecimiento de doña Hortensia Pérez, militante socialista y una mujer comprometida con el apoyo a las familias más necesitadas. Pérez, que fue concejala del Ayuntamiento de Puerto del Rosario, siempre destacó por ser una mujer íntegra, muy respetada y querida.

Artículo publicado por Antonio Cabrera en La Provincia (año 2010)

Hortensia Pérez, una histórica militante socialista, recibirá un homenaje al ponerle su nombre a la Casa del Pueblo en Puerto del Rosario

Una dilatada trayectoria como benefactora de las familias más necesitadas de la Isla y especialmente de Puerto del Rosario es la mejor seña de identidad de Hortensia Pérez Pérez, una histórica militante socialista cuyo nombre quedará hoy grabado en los anales del PSOE majorero, no en vano la Casa del Pueblo llevará su nombre.

Hortensia Pérez (Puerto de la Cruz, 1924) llegó a Fuerteventura hace 61 años acompañada de su marido, Manuel González, para montar la primera farmacia de la Isla. En aquellas fechas la pobreza y la miseria abrasaba la isla majorera. Esta situación le impacto y comenzó a preocuparse por las familias más necesitadas, vinculándose a colectivos sociales y a los festivos, especialmente, a los carnavales, evento prohibidos en esa época.

Los vecinos la conocen popularmente como doña Hortensia, que tanto le daba dinero a los necesitados para que compraran las medicinas como ponía inyecciones, curaba a heridos, daba comida o cuidaba a personas mayores. El Ayuntamiento de Puerto del Rosario la nombró Hija Adoptiva en abril de 2009.

Hortensia desarrolló parte de su vida bajo el poder de la represión franquista. «Mi padre, que era exportador de tomates en Tenerife, fue prisionero en 1936 y murió en el exilio en Inglaterra. En mi casa siempre fuimos de izquierda, no sólo mis padres, sino mis hermanos. Bueno, de los once hermanos diez éramos rojos porque la mayor, Violeta, era de derechas».

En 1962 fue cicerone de los deportados a Fuerteventura por el régimen franquista tras asistir al Congreso del Movimiento Europeo en Múnich, entre ellos Fernando Álvarez de Miranda, Jesús Barros de Lis, Jaime Miralles y Joaquín Satustregui. «Hicimos buena amistad, mi familia y otros amigos les acogimos con cariño y respeto durante su estancia en Fuerteventura y durante muchos años mantuvimos una excelente relación, aunque hoy sólo queda vivo Álvarez de Miranda».

La histórica militante socialista se muestra muy crítica con los políticos que cambian con frecuencia de partido: «Hoy no existe ideología. Tanto están un día en el PSOE como mañana en el Partido Popular, pues yo he tenido compañeros que han actuado así. Sólo buscan un sueldo y un cargo. Es una vergüenza. Por eso, la clase política tiene cada vez menos credibilidad».

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