‘Se trata de Wonder Woman 1984’

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Anoche fui al cine, a ver una de las películas que más han dado que hablar en Fuerteventura. Ese tipo de pelis que te emocionan, te hacen reír, gritar, llorar, te sorprenden e incluso te enseñan la importancia de defender aquello en lo que crees, aunque puedas morir en el intento. Pues sí, se trata Wonder Woman 1984.

 

Posiblemente, esta descripción pueda llegar a contrariar a muchos cinéfilos. Reconozco que a mi me pasaría lo mismo, si no fuera porque me estoy refiriendo a las sensaciones que tuve entonces, cuando asumimos el cierre de la carretera de las Dunas de Corralejo y permitimos el rodaje de esta superproducción americana, convirtiendo esté espectacular escenario en una de las localizaciones principales de la película, requisito indispensable para que la producción se quedara en la Isla.  Sí, lo se, para algunos fue toda una locura plantear el cierre en pleno verano. Sin embargo, para todas las personas que nos implicamos en el proyecto, desde el principio supuso una inmejorable oportunidad de “matar dos pájaros de un tiro” y así lo planteamos. Cierto es, que una de dos, o fallamos en la estrategia de comunicación elegida para la explicación del tema, o el ruido que se generó en las redes, muchas veces intencionado, no dejó que la argumentación al respecto fluyera, al contrario, esto contribuyó a que todas las informaciones oficiales realizadas por Institución Insular, quedaran disueltas en una marea crítica descontrolada y el mensaje no llegara de forma clara. O quizás fue un poco de todo.

 

Lo cierto es, que no fue fácil explicar el por qué una producción de tal calibre iba a suponer tanto para la isla. No sólo era por los más de 20 millones de euros que se quedaban en Fuerteventura, distribuidos en toda la logística que un rodaje de estas dimensiones necesita, sino también por la promoción impagable que suponía ser el escenario, ni mas ni menos, que de Wonder Woman (que se dice pronto).

 

Hoy, con la perspectiva que sólo te puede dar el paso del tiempo, miro atrás y me siento orgullosa de haber apostado, sin titubeos, por aquello en lo que creía. Una oportunidad única para una isla que debe buscar industrias económicas emergentes que den cada día más y más oportunidades a los aquí vivimos.  Hoy Fuerteventura está en todos los cines del mundo, mostrando sus espectaculares espacios naturales de la mano de una de las heroínas de comic mas famosas del planeta. ¿Valió la pena pasar por el calvario en el que se convirtió aquel rodaje? La respuesta es clara: ¡Sí, sin lugar a dudas!

 

Sirvan estás líneas para agradecer a todas las personas que creyeron en el proyecto, al equipo que conmigo aguantó el chaparrón, siempre desde la responsabilidad, al destino por haberme dado la oportunidad de participar en algo así y por supuesto a todo el sector del cine que trabaja en la Isla y lucha contra viento y marea, para posicionar a Fuerteventura como lo que es: una Isla de cine.

 

¡Felicidades y Gracias!.

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