€ditorial | Tania podría estar viva

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Tania Arocha falleció el pasado 26 de junio esperando una ambulancia en el sur de Fuerteventura Foto: Canarias 7

Escribe David Montserrat en su crónica de hoy en Canarias 7. Nadie sabe -y nadie lo sabrá ya- si Tania Arocha hubiera tenido alguna posibilidad de sobrevivir al infarto que sufrió el pasado 26 de junio si hubiera estado en servicio una ambulancia medicalizada en el Sur. El servicio se eliminó en diciembre de 2015 y se vuelve a prestar desde el pasado domingo.

Tania tenía 33 años, trabajaba como docente en Morro Jable y murió a consecuencia de un infarto «alentado» por las carencias, limitaciones y estrepitosa mala gestión de nuestros gobernantes, esos que mantienen esta isla con unas deficitarias infraestructuras y servicios en materia de Sanidad. Grandes profesionales médicos lidiando en un mar de incongruencias derivadas de las decisiones de quienes se encargan de gobernarnos de manera cuatrienal.

La duda que atormenta a la familia es si Tania estaría viva si no se hubiera eliminado la ambulancia medicalizada en el Sur o si se le hubiesen prestado los auxilios necesarios antes.

Y es que, cuando se vota a gente incompetente para que dirija un país, recortando en Sanidad, Dependencia, Servicios Sociales, creando el copago, matando la Sanidad Universal y favoreciendo los despidos, la privatización, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc, etc. Tania muere. Un majorero muere.
Dicen que tenemos un Ministro de Sanidad, dicen que se llama Alfonso Alonso.

Cuando se vota a gente incompetente que solo gobierna de manera clara y sin ruborizarse ni lo más mínimo para dos islas de ocho. Cuando solo venden palabrerío aburrido y barato. Cuando en sus visitas a Fuerteventura «sueltan» una cortina de calima a cada problema. Tania muere. Un majorero muere.

Permítanme una metafora. Estos personajes de traje y sueldos abultados como sus privilegios, manejan la táctica del «reloj de arena» para solucionar las demandas en esta isla. Cuando está a punto de agotarse el tiempo viaja el señor Morera a la isla, «coge el reloj», le da la vuelta con promesas seculares y todo vuelve a empezar. Menos para Tania que muere.

El Señor Jesús Morera, consejero de Sanidad de Gran Canaria y Tenerife, debería dimitir si tiene sangre en sus venas, y debería sentirse culpable todos los días de hechos como el de Tania. Como Doctor hubiera luchado por su vida, ¿por qué no lo hizo como consejero?.
Jesús Morera pensando en que se gastará su paga extra de julio, mientras Tania esperaba una ambulancia en el sur de Fuerteventura y perdía su vida.

Esto es lo que pasa cuando se vota para gestionar el bien y patrimonio de todos a gente incompetente que no da un golpe en la mesa certero, valiente y definitivo (rollo No al Petróleo) y simplemente se resignan con una pataleta previsible, porque a ellos, solo les importa lo suyo. Pruebas de las limitaciones de nuestros gestores, todos los días. Aquí, allí y más allá. Pierden el tiempo con escritos absurdos a revistas satíricas pero no en salvaguardar la vida de Tania y de los majoreros.

TANIA PODRÍA ESTAR VIVA, pero esa ambulancia que debería darle esperanza de vida fue eliminada en diciembre de 2015. Una hora y cuarto más tarde de la primera llamada, llegaron dos ambulancias de soporte vital básico, sin equipos ni personal para este tipo de emergencias. Esto sucede con unas aptitudes conformistas y carentes de rabia, indignación y principios. Esto sucede por falta de lucha política. Ya no como políticos sino como seres humanos en contacto con una realidad más propia de territorios muy poco desarrollados.

TANIA PODRÍA ESTAR VIVA. Un buen lema para una protesta social que debería estallar en las calles majoreras. Salgamos a la calle (y por un día no cazemos Pokémon).

Esto es lo que pasa cuando votamos.
Rosa Delia Rodríguez Clavijo, consejera de Vivienda, Juventud y Consumo… (debe estar tan liada con estas áreas que se olvida que también es consejera de Sanidad y Bienestar)

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